Qué es la amortización anticipada
Amortizar anticipadamente es devolver a tu banco una parte del capital antes de lo previsto. Al reducirse el capital pendiente, pagas menos intereses a partir de ese momento. Puedes hacerlo con una aportación puntual, por ejemplo una paga extra o una herencia, o de forma periódica.
Reducir la cuota o reducir el plazo
Al amortizar, normalmente puedes elegir entre dos opciones. Con reducir la cuota, mantienes el plazo y pagas menos cada mes, lo que alivia tu presupuesto. Con reducir el plazo, mantienes la cuota y terminas de pagar antes. Esta segunda suele ahorrar muchos más intereses totales, porque dejas de deber capital durante menos tiempo, pero no libera dinero cada mes.
Cómo hace los cálculos esta herramienta
- Calcula tu cuota actual con el capital pendiente, el TIN y las cuotas restantes.
- Resta el importe amortizado al capital pendiente (la comisión se paga aparte).
- Opción cuota: recalcula la cuota con las mismas cuotas restantes y el nuevo capital.
- Opción plazo: mantiene la cuota y calcula cuántos meses quedan hasta liquidar.
- Compara los intereses futuros antes y después para obtener el ahorro neto.
Ejemplo práctico
Con 150.000 € pendientes, un TIN del 3 % y 300 cuotas, la cuota es de unos 711 €. Si amortizas 10.000 €, en la opción de reducir cuota bajaría a unos 663 € mensuales; en la de reducir plazo, mantendrías 711 € y acabarías unos 28 meses antes, con un ahorro de intereses de unos 9.900 € frente a los 4.200 € de la otra opción. La diferencia cambia con el tipo y el tiempo que falte.
¿Compensa pagar comisión?
Casi siempre compensa si el ahorro de intereses supera la comisión. En hipotecas variables la comisión suele ser baja o nula pasados unos años; en las fijas puede ser del 2 % en la primera etapa. La calculadora resta la comisión del ahorro para que veas el resultado real. Si ahorras menos de lo que pagas por comisión, espera a que baje o amortiza una cantidad mayor.
Antes de amortizar, revisa tu situación
- Conserva un fondo de emergencia: es el dinero que no deberías usar para amortizar.
- Compara el tipo de tu hipoteca con lo que ganarías invirtiendo o en un depósito.
- Comprueba las condiciones y comisión en tu contrato.
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