Los datos que necesitas
Para calcular el IVA de una factura hay que conocer tres cosas: la base imponible (el precio antes de impuestos), el tipo de IVA aplicable y, si procede, los descuentos. En España los tipos generales son el 21 %, el 10 % y el 4 %. El tipo depende del bien o servicio, no de quien lo vende.
Paso 1: determina la base imponible
La base imponible es la suma de los conceptos facturados, una vez restados los descuentos comerciales. Si facturas 3 horas de trabajo a 40 € la hora y un material de 60 €, la base es 180 €. Los descuentos que aparecen en la factura reducen la base antes de aplicar el impuesto.
Paso 2: aplica el tipo de IVA
Multiplica la base por el tipo en decimal. Con un 21 %, el IVA es 180 × 0,21 = 37,80 €. Si la factura mezcla conceptos con distintos tipos, calcula el IVA de cada grupo por separado y súmalos.
Paso 3: calcula el total
El total es la base más el IVA: 180 + 37,80 = 217,80 €. Si, además, eres autónomo y aplicas retención de IRPF (normalmente el 15 %, o el 7 % los primeros años), se resta de la base, no del total con IVA: 15 % de 180 = 27 €, y el cliente pagaría 190,80 €.
Cómo sacar la base de un precio con IVA incluido
Si solo conoces el precio final, divide entre 1 más el tipo. Un servicio de 121 € con IVA del 21 % tiene una base de 121 ÷ 1,21 = 100 €, y 21 € de impuesto. No sirve restar el 21 % del total, porque el IVA se calculó sobre la base.
Errores habituales
- Aplicar un tipo incorrecto: revisa si tu actividad o producto tiene tipo reducido o está exento.
- Redondear demasiado pronto: redondea a dos decimales cada cuota, no los pasos intermedios.
- Olvidar los requisitos de la factura: número, fecha, datos fiscales de ambas partes, descripción, base, tipo y cuota.
- Restar el IVA al total con un porcentaje en lugar de dividir.
Esta guía es informativa. Para casos especiales (operaciones exentas, intracomunitarias, recargo de equivalencia), consulta con un asesor o con la Agencia Tributaria. Y para ahorrar tiempo, usa la calculadora de IVA, que hace todas las operaciones anteriores al instante.
Los tipos de IVA en España
En la península y Baleares existen tres tipos generales. El tipo general del 21 % se aplica a la mayoría de bienes y servicios. El tipo reducido del 10 % se aplica, entre otros, a muchos alimentos elaborados, al transporte de viajeros, a la hostelería y a ciertas reformas de vivienda. El tipo superreducido del 4 % afecta a productos de primera necesidad como el pan, la leche, los huevos, las frutas o los libros. Algunos servicios, como la sanidad o la enseñanza reglada, están exentos. En Canarias, Ceuta y Melilla no se aplica el IVA, sino impuestos propios (IGIC e IPSI).
Los tipos concretos pueden cambiar por decisión del Gobierno, así que ante la duda consulta la Agencia Tributaria antes de emitir una factura.
Cómo sacar la base cuando el precio ya incluye IVA
Es el caso más habitual en tienda: ves un precio final y quieres saber cuánto es IVA. Se divide el total entre 1 más el tipo expresado en tanto por uno. Con un 21 %, divides entre 1,21. Un precio de 121 € equivale a una base de 100 € y un IVA de 21 €. No sirve restar el 21 % al total: 21 % de 121 son 25,41 €, que no es la cuota real. Ese es el error más frecuente al hacerlo a mano.
IVA repercutido y soportado
Si eres autónomo o empresa, el IVA que cobras a tus clientes se llama repercutido y el que pagas en tus compras y gastos se llama soportado. Cada trimestre se presenta la liquidación (modelo 303): se ingresa a Hacienda la diferencia entre ambos. Si has soportado más de lo que has repercutido, el resultado puede salir a devolver o a compensar. Por eso conviene guardar todas las facturas de gastos y comprobar que llevan tus datos fiscales correctos.
Qué debe incluir una factura
- Número y, en su caso, serie, correlativos y sin saltos.
- Fecha de emisión y, si es distinta, fecha de la operación.
- Nombre, NIF y domicilio de quien emite y de quien recibe.
- Descripción de la operación, base imponible, tipo de IVA y cuota por separado.
- Retención de IRPF si procede, cuando un autónomo factura a una empresa por determinados servicios profesionales.
Para ventas de importe pequeño se admite la factura simplificada (el antiguo ticket), con menos datos obligatorios.
Errores frecuentes
- Aplicar el tipo equivocado a un producto o servicio.
- Redondear en cada línea en vez de calcular sobre el total, lo que genera diferencias de céntimos.
- Olvidar que descuentos y portes también forman parte de la base imponible.
- Restar el porcentaje al precio con IVA en lugar de dividir entre 1,21.
Esta guía es informativa y no sustituye el asesoramiento de un gestor o asesor fiscal.
Herramienta relacionada: Calculadora de IVA.