Facturar no es ganar
Cuando empiezas como autónomo, la cifra que facturas al mes parece un sueldo. No lo es. De cada factura hay que descontar el IVA, que no es tuyo, los gastos de tu actividad, la cuota de autónomos y el IRPF. Entender este recorrido evita sustos a final de trimestre.
El IVA no es un ingreso
El IVA que añades a tus facturas lo cobras por cuenta de Hacienda. Lo normal es ingresarlo cada trimestre, restando el IVA que has pagado en tus gastos. Por eso, para calcular tu beneficio siempre se trabaja con importes sin IVA.
Qué gastos son deducibles
- Material y herramientas necesarias para tu trabajo.
- Software, suscripciones y servicios que uses para la actividad.
- Formación relacionada con tu profesión.
- Gestoría o asesoría fiscal.
- Una parte proporcional de los suministros, si trabajas desde casa y cumples los requisitos.
Para deducirlos necesitas factura a tu nombre y que el gasto esté realmente vinculado a la actividad. Ante la duda, consulta con un asesor.
La cuota de autónomos
La cuota mensual a la Seguridad Social depende de tus rendimientos netos y se regulariza con los datos reales de cada año. Es un gasto deducible, así que reduce la base sobre la que pagas IRPF. Para tus cálculos, usa siempre la cuota que realmente te están cobrando.
El IRPF efectivo
El IRPF de un autónomo se paga con pagos fraccionados trimestrales y se ajusta en la declaración anual. Para planificar, usa tu IRPF efectivo, es decir, el porcentaje medio sobre tus rendimientos, y no el tipo del último tramo.
Cuánto reservar cada mes
Una práctica muy recomendable es abrir una cuenta aparte y apartar cada mes el IVA íntegro que cobras y un porcentaje de tu beneficio para el IRPF. Así los pagos trimestrales no te pillan sin liquidez. Puedes simular tus números con la calculadora de sueldo neto de autónomo.
Un ejemplo con números
Imagina que facturas 3.000 euros al mes sin IVA, tienes 500 euros de gastos deducibles y pagas una cuota de 300 euros. Tu rendimiento antes de IRPF es de 2.200 euros. Con un IRPF efectivo del 15 %, apartas 330 euros para Hacienda y te quedan 1.870 euros netos al mes, unos 22.440 al año. Es decir, de cada 100 euros que facturas, te quedan unos 62.
Gastos que conviene vigilar
- Gastos mixtos: los que se usan para trabajar y para la vida personal solo se deducen en la parte proporcional y justificable.
- Comidas y regalos: tienen condiciones estrictas y no siempre son deducibles.
- Vehículo: solo se deduce cuando está afecto a la actividad, con limitaciones.
Errores típicos de los autónomos nuevos
El más frecuente es gastarse el IVA cobrado, que no es dinero propio, y encontrarse con el pago trimestral sin liquidez. Otro es no contar con los meses flojos: los ingresos de un autónomo suelen ser irregulares, y conviene tener un colchón equivalente a varios meses de gastos y cuotas.
Cómo organizar tu dinero
- Abre una cuenta aparte para impuestos y transfiere cada mes el IVA y el porcentaje estimado de IRPF.
- Anota todos tus ingresos y gastos en una hoja o programa de facturación.
- Revisa cada trimestre si tu beneficio real coincide con tu previsión y ajusta la reserva.
- Págate un sueldo fijo mensual desde tu cuenta de actividad para estabilizar tus finanzas personales.
Esta guía es orientativa. Las condiciones de cuotas y deducciones cambian con frecuencia, así que confirma los datos vigentes con la Seguridad Social, la Agencia Tributaria o un asesor.
Herramienta relacionada: Calculadora de sueldo neto de autónomo.